Los vivos, los amantes, los rebeldes, los locos, los luchadores, los pasionales, los sensibles, los mágicos.

miércoles, 9 de enero de 2013

LXVI. Los gatos.




Los amantes fervientes y los sabios austeros
adoran por igual, en su estación madura,
al orgullo de casa, la fuerza y la dulzura
de los gatos, tal ellos sedentarios,frioleros.

Amigos de la ciencia y la sensualidad,
al horror de tinieblas y al silencio se guían;
los fúnebres corceles del Erebo serían,
si pudieran al látigo ceder su majestad.
Adoptan cuando sueñan las nobles actitudes
de alargadas esfinges, que en vastas latitudes
solitarias se duermen en un sueño inmutable;

Mágicas chispas yerguen sus espaldas tranquilas,
y partículas de oro, como arena agradable,
estrellan vagamente sus místicas pupilas.

Charles Baudelaire

Baby

It's a wild world.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Piedra de toque

Aparece
                  Ayúdame a existir
Ayúdate a existir
Oh inexistente por la que existo
Oh presentida que me presiente
Soñada que me sueña
Aparecida desvanecida
Ven vuela adviene despierta
Rompe diques avanza
Maleza de blancuras
Marea de armas blancas
Mar sin brida galopando en la noche
Estrella en pie
Esplendor que te clavas en el pecho
(Canta herida ciérrate boca)
Aparece
                  Hoja en blanco tatuada de otoño
Bello astro de pausados movimientos de tigre
Perezoso relámpago
Águila fija parpadeante
Cae pluma flecha engalanada cae
Da al fin la hora del encuentro
                  Reloj de Sangre
Piedra de toque de esta vida


                                                                                           Octavio Paz

viernes, 2 de noviembre de 2012

Huellas en los ojos

No.
Yo ya no.
Ya no quiero ser la arcada nocturna.
Ni la mujer socialmente estructurada.
Ni el juguete abandonado por tu madurez.
Ni la jaula que llora despotismo.
Yo ya no quiero ser gris.
Ni sudario de tus miserias.
Ni la última gota de cera sobre el mantel.
Ya no quiero las pestañas de Sartre.
Ni el descaro de Salomé.
Ni la perfección angular de tu vientre hinchado.
Ya no quiero la voz redundante de "marchito".
No quiero respirar sulfato de cobre.
Ni disfrazarme de losa en el Paseo del Prado.
No quiero leer sobre plástico.
Ya yo.
Yo ya no quiero mover nada que no sea sangre.

Black Roses

Cuando despierto tengo la sensación de que no ha pasado el tiempo. Podremos haber dormido cinco, seis o siete horas que, para mí, sólo he cerrado los ojos un segundo en mitad de un abrazo. Todo sigue igual: los repliegues de las sábanas, el olor embriagador del aire, la mota de polvo que revoloteaba sobre tu respiración, tu cuerpo pegado al sudor dulce del mío. Se establece un extraño orden; una suerte de grotesca perfección. Blindamos las paredes de oro infinito. Yacemos en un búnker donde la mediocridad del exterior no pueda siquiera rozarnos. Una mariposa empapada cae sobre mi espalda: es un beso. Me retuerzo asustada por un placer de caramelo. Llueven los besos sobre una mañana de humo, restos del amanecer que nos fumamos. Otro más, otro más que tachar con azul tembloroso de la lista. Abrázame fuerte. Deja que un golpe denso me dañe con tus manos sobre mis pechos, que te reciban ansiosos. Déjame sentirlo. Psique se gira hacia Eros y estalla el sol de puro deseo.
Los "Buenos días" saben a verano y a juventud.
Los "Buenos días" son tu polla apuñalando mi vientre. Y mis dedos perdiéndose en los rizos negros de tu ombligo. Y me estalla la vulva como una granada jugosa.

Canción de cuna de entreguerras.

Guerrera soy.

Aquí me hallo
contemplando la voracidad
de los hombres
sin pecho.

De cascadas de pena
artífices sois, ¡malditos!

Pero, atentos ahora,
viles cobardes,
pues ya no quedan resquicios
del miedo
que un día
quisisteis infundir.

Preparaos para enfrentaros
a caminos de pólvora,
a sables de diamantes.
No os lamentéis a la hora
de la ejecución.
Nos habéis organizado
en un gran ejército:
El Ejército del Amor.
Lucharemos
sin descanso
hasta que el corazón nos falle.

Guerrera soy.